¿Cuál es el problema?
El monóxido de carbono, o CO, es un gas inodoro e incoloro que puede enfermar y matar repentinamente. El monóxido de carbono se encuentra en emanaciones de combustión, tales como las que producen los automóviles y los camiones, los motores pequeños de gasolina, cocinas, faroles, madera y carbón encendidos, cocinas de gas y sistemas de calefacción. El monóxido de carbono de estas fuentes puede acumularse en espacios cerrados o semicerrados. Las personas y los animales que se encuentran en estos espacios pueden intoxicarse si lo respiran.
Los síntomas más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono son dolor de cabeza, mareo, debilidad, náusea, vómitos, dolor de pecho y confusión. La ingestión de altos niveles de monóxido de carbono puede producir desmayo y hasta la muerte. Salvo que se sospeche la causa, la intoxicación por monóxido de carbono puede ser difícil de diagnosticar debido a que los síntomas son similares a los de otras enfermedades. Las personas que duermen o están intoxicadas pueden morir de intoxicación por monóxido de carbono antes de llegar a sentir los síntomas.
¿Quién corre este riesgo?
Todas las personas y los animales corren riesgo de intoxicarse con monóxido de carbono. Ciertos grupos (neonatos, bebés y personas con enfermedad cardíaca crónica, anemia, o problemas respiratorios) son más susceptibles a los efectos de este gas. Cada año, más de 500 estadounidenses mueren de intoxicación por monóxido de carbono involuntaria, y más de 2,000 se suicidan intoxicándose intencionalmente.
Espero que siempre recordemos esto.
Saludos cordiales
viernes, 21 de marzo de 2008
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